Tu mundoYo tengo estilo ¿y tú?2007-01-30T15:17:01+00:00
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Viajesthe-shaker: that blog/flickr/multimedia-aggregator kind of thingTu mundohttp://s3.amazonaws.com/lcp/daleduro/myfiles/juventud.gifhttp://daleduro.lacoctelera.net/post/2007/01/30/conservadoresConservadores2007-01-30T15:17:01+00:002007-11-06T07:34:09+00:00
<p>Que mejor forma de desatascar mi flujo de ideas y tiempo en estas fechas que recurrir a otro poema de Mario, ahí queda.</p>
<p>Como es de público desconocimiento<br />
somos conservadores<br />
pero conservadores<br />
cuando priorizamos la oxidación del dinero<br />
cuando ensalzamos la angustia del patrimonio<br />
cuando nos incomunicamos desde las tradiciones<br />
cuando nos hiere el látigo de lo que renace<br />
cuando nos da vergüenza llorar<br />
o cuando lloramos de vergüenza<br />
pero no sólo eso<br />
como es de público desconocimiento<br />
somos conservadores<br />
pero conservadores<br />
cuando reclamamos la existencia de dios<br />
cuando nos ocultamos tras la barricada de la envidia<br />
cuando nos enfermamos de intolerancia y asco<br />
cuando nos crispamos porque sí<br />
cuando nos crispamos porque no<br />
cuando olvidamos los cuerpos del exilio y del delito<br />
cuando negamos la otredad del otro<br />
somos conservadores / nos inquieta<br />
que el tiempo nos dé vuelta como a una media<br />
Mario Benedetti</p>
Tu mundohttp://s3.amazonaws.com/lcp/daleduro/myfiles/juventud.gifhttp://daleduro.lacoctelera.net/post/2007/01/22/nacionalismoNacionalismo2007-01-22T15:15:37+00:002007-11-06T07:33:06+00:00
<p>Es habitual y no por ello lógico escuchar a la derecha de este país abanderar posturas antinacionalistas, se les llena la boca de desprecio al referirse a los nacionalistas, nacionalistas catalanes, nacionalistas vascos, pero paradojicamente ellos son los nacionalistas más aférrimos que sufrimos, un nacionalismo extremo, excluyente e intolerante, veamos la definición de nacionalismo según el diccionario de la Real Academia Española "Apego de los naturales de una nación a ella y a cuanto le pertenece", el nacionalismo no sólo es de aquel que quiere formar una nueva nación sino también de aquel que quiere centralizar el estado e impedir que otras regiones o pueblos puedan pedir su derecho para mí más que coherente y democrático de la dichosa "autodeterminación", es nacionalista pues aquel que quiere la independencia de un pueblo con un modelo de estado centralizado y es nacionalista aquel que no escucha, que olvida la voluntad de un pueblo aferrándose en eso mismo en su nacionalismo, es por ello que el nacionalismo siempre ha sido y será un concepto de estado y propio de las mentes conservadoras, un concepto contradictorio capaz de enfrentarse a sí mismo y yo como federalista e internacionalista que soy propongo algunas frases míticas acerca de este conflictivo modelo.</p>
<p>Lao zi: Cuando la confusión y el desorden reinan en los pueblos, se habla de patriotismo.<br />
Manuel Azaña: Este concepto (nación), que en tiempos pasado tenía un valor revolucionario equivalente a libertad, se ha cubierto de adherencias desagradables, evoca propósitos y políticas que no nos pueden gustar y suelen ser en el ámbito del mundo una bandera de agresión.<br />
Mario Onaindía: La patria no es el lugar donde se nace, sino donde se es libre.<br />
Bernard Henri-Lévy: el nacionalismo es siempre una tontería, y el nacionalismo étnico, una tontería asesina.<br />
Lord Acton: la nacionalidad no aspira ni a la libertad ni a la prosperidad, sino que, si le es necesario, no duda en sacrificar ambas a las necesidades imperativas de la construcción nacional.<br />
Javier Pradera: La deriva del nacionalismo emancipador decimonónico hacia la intolerancia y la opresión estaba seguramente inscrita desde el comienzo en la ambigüedad política de su proyecto.<br />
Robert Lansing: La autodeterminación es un principio cargado de dinamita, porque levantará esperanzas que nunca podrán ser satisfechas. Costará, me temo, miles de vidas.<br />
Ambrose Bierce: El patriotismo es el primer refugio de los bribones.<br />
José Ortega y Gasset: El Estado es superación de toda sociedad natural, es mestizo y plurilingüe.<br />
M. Vargas Llosa: La violencia persigue como su sombra a las teorías nacionalistas.<br />
Demócrito: Toda la Tierra está al alcance del sabio, ya que la patria de un alma elevada es el universo.<br />
Guy de Maupassant: El patriotismo es el huevo de donde nacen las guerras.<br />
Albert Einstein: El nacionalismo es una enfermedad infantil; es el sarampión de la humanidad.<br />
J.W. Goethe: El orgullo más barato es el orgullo nacional, que delata en quien lo siente la ausencia de cualidades individuales.<br />
George Steiner: Los vegetales tienen raíces; los hombres y las mujeres tienen pies.<br />
Antonio Machado: Siempre ha sido igual. En los trances duros, los señoritos invocan la patria y la venden. El pueblo no la nombra siquiera, pero la compra con su sangre.<br />
Jorge Luis Borges: El patriotismo es la menos perspicaz de las pasiones.<br />
Ryszard Kapuscinski: La ideología del siglo XXI debe ser el humanismo global, pero tiene dos peligrosos enemigos: el nacionalismo y el fundamentalismo religioso.<br />
Santiago Ramón y Cajal: Los hombres guerrean para adquirir un pedazo de tierra donde ser prematuramente enterrados.<br />
Albert Boadella: El nacionalismo es como una ventosidad; algo placentero para quien lo emite, pero desagradable para quien lo siente.<br />
Haddon y Huxley: Una nación es un grupo de gente basada en la creencia errónea en un común origen y en una común aversión a sus vecinos.<br />
Oscar Wilde: El patriotismo es la virtud de los depravados.<br />
Albert Camus: Amo demasiado a mi país para ser nacionalista.<br />
Arthur Schopenhauer: Cuantas menos razones tiene un hombre para enorgullecerse de sí mismo, más suele enorgullecerse de pertenecer a una nación.<br />
Cioran: No se mata más que en nombre de un dios o de sus sucedáneos: los excesos suscitados por la diosa Razón, por la idea de nación, de clase o de raza son parientes de los de la inquisición o la Reforma.<br />
John Stuart Mill: El valor de una nación no es otra cosa que el valor de los individuos que la componen.<br />
Henry W. Longfellow: Lo bueno en los grandes poetas de todos los países no es lo que tienen de nacional, sino de universal.<br />
Herbert G. Wells: Nuestra verdadera nacionalidad es la del género humano. </p>
Tu mundohttp://s3.amazonaws.com/lcp/daleduro/myfiles/juventud.gifhttp://daleduro.lacoctelera.net/post/2007/01/20/algunos-poemas-nuestra-guerraAlgunos poemas de nuestra guerra2007-01-20T17:14:38+00:002007-11-06T07:32:53+00:00
<p>Aquella guerra olvidada para algunos porque les interesa y presente para otros muchos, que sufrieron sus consecuencias, que no han visto a sus verdugos pagar con la carcel ni siquiera pedir perdón, ¿reabrir heridas dicen? reabrir sus vergüenzas es lo que temen, tener que pedir disculpas de una vez por todas, reconocer que hubo malos y buenos porque esa es la única verdad, ustedes se imaginan que el partido alemán de centro-derecha liderado por Angela Merkel, la Unión Cristianodemócrata (CDU), hubiera sido fundada por un antiguo líder NAZI y que en la actualidad no condenara el régimen NAZI, ¿se escandalizarían verdad?, pues eso mismo sucede en nuestro país, en España sí y así nos va, aún algunos justifican el golpe y la guerra y se llaman "demócratas". Yo recupero la memoria de mi país entre otras cosas leyendo a nuestros poetas de la época y aquí os dejo algunos poemas dignos de al menos helarte la sangre. </p>
<p>Miguel Hernández sobre la muerte de Lorca.</p>
<p>Desde las ruinas de sus huesos me empuja el crimen con él cometido por los que no han sido ni serán pueblo jamás, y es su sangre el llamamiento más imperioso y emocionante que siento y que me arrastra hacia la guerra.</p>
<p>Gabriel Celaya - España en marcha (De "Cantos iberos", 1955) </p>
<p>Nosotros somos quien somos.<br />
¡Basta de Historia y de cuentos!<br />
¡Allá los muertos! Que entierren como Dios manda a sus muertos.<br />
No vivimos del pasado,<br />
ni damos cuerda al recuerdo.<br />
Somos, turbia y fresca, un agua que atropella sus comienzos.<br />
Somos el ser que se crece.<br />
Somos un río derecho.<br />
Somos el golpe temible de un corazón no resuelto.<br />
Somos bárbaros, sencillos.<br />
Somos a muerte lo ibero<br />
que aún nunca logró mostrarse puro, entero y verdadero.<br />
De cuanto fue nos nutrimos,<br />
transformándonos crecemos<br />
y así somos quienes somos golpe a golpe y muerto a muerto.<br />
¡A la calle!, que ya es hora<br />
de pasearnos a cuerpo<br />
y mostrar que, pues vivimos, anunciamos algo nuevo.<br />
No reniego de mi origen,<br />
pero digo que seremos<br />
mucho más que lo sabido, los factores de un comienzo.<br />
Españoles con futuro<br />
y españoles que, por serlo,<br />
aunque encarnan lo pasado no pueden darlo por bueno.<br />
Recuerdo nuestros errores<br />
con mala saña y buen viento.<br />
Ira y luz, padre de España, vuelvo a arrancarte del sueño.<br />
Vuelvo a decirte quién eres.<br />
Vuelvo a pensarte, suspenso.<br />
Vuelvo a luchar como importa y a empezar por lo que empiezo.<br />
No quiero justificarte<br />
como haría un leguleyo.<br />
Quisiera ser un poeta y escribir tu primer verso.<br />
España mía, combate<br />
que atormentas mis adentros,<br />
para salvarme y salvarte, con amor te deletreo.</p>
<p>Rafael Alberti - A las brigadas internacionales</p>
<p>Venís de muy lejos... mas esta lejanía<br />
¿qué es para vuestra sangre que canto sin fronteras?<br />
La necesaria muerte os nombra cada día,<br />
No importa en que ciudades, campos o carreteras.<br />
De este país, del otro, del grande, del pequeño,<br />
Del que apenas si al mapa da un color desvaído,<br />
Con las mismas raíces que tiene un mismo sueño,<br />
Sencillamente anónimos y hablando habéis venido.<br />
No conocéis siquiera el color de los muros<br />
Que vuestro infranqueable compromiso amuralla.<br />
La tierra que os entierra la defendéis seguros,<br />
A tiros con la muerte vestida de batalla,<br />
Quedad, que así lo quieren los árboles, los llanos,<br />
Las mínimas partículas de la luz que reanima<br />
Un solo sentimiento que el mar sacude: ¡Hermanos!<br />
Madrid con vuestro nombre se agranda y se ilumina</p>
<p>Madrid, diciembre de 1936</p>
<p>FEDERICO GARCÍA LORCA - Romancero gitano</p>
<p>Los caballos negros son.<br />
Las herraduras son negras.<br />
Sobre las capas relucen<br />
manchas de tinta y de cera.<br />
Tienen, por eso no lloran,<br />
de plomo las calaveras.<br />
Con el alma de charol<br />
viene por la carretera.<br />
Jorobados y nocturnos,<br />
por donde animan ordenan<br />
silencios de goma oscura<br />
y miedos de fina arena.<br />
Pasan, si quieren pasar,<br />
y ocultan en la cabeza<br />
una vaga astronomía<br />
de pistolas inconcretas.<br />
¡Oh ciudad de los gitanos!<br />
En las esquinas banderas.<br />
La luna y la calabaza<br />
con las guindas en conserva.<br />
¡Oh ciudad de los gitanos!<br />
¿Quién te vio y no te recuerda?<br />
Ciudad de dolor y almizcle,<br />
con las torres de canela.<br />
Cuando llega la noche,<br />
noche que noche nochera,<br />
los gitanos en sus fraguas<br />
forjaban soles y flechas.<br />
Un caballo malherido<br />
llamaba a todas las puertas.<br />
Gallos de vidrio cantaban<br />
por Jerez de la Frontera.<br />
El viento vuelve desnudo<br />
la esquina de la sorpresa,<br />
en la noche platinoche,<br />
noche que noche nochera.<br />
La Virgen y San José<br />
perdieron sus castañuelas,<br />
y buscan a los gitanos<br />
para ver si las encuentran.<br />
La Virgen viene vestida<br />
con un traje de alcaldesa<br />
de papel de chocolate<br />
con los collares de almendras.<br />
San José mueve los brazos<br />
bajo una capa de seda.<br />
Detrás va Pedro Domecq<br />
con tres sultanes de Persia.<br />
La media luna soñaba<br />
un éxtasis de cigüeña.<br />
Estandartes y faroles<br />
invaden las azoteas.<br />
Por los espejos sollozan<br />
bailarinas sin caderas.<br />
Agua y sombra, sombra y agua<br />
por Jerez de la Frontera.<br />
¡Oh ciudad de los gitanos!<br />
En las esquinas banderas.<br />
Apaga tus verdes luces<br />
que viene la benemérita.<br />
¡Oh ciudad de los gitanos!<br />
¿Quién te vio y no te recuerda?<br />
Dejadla lejos del mar<br />
sin peines para sus crenchas.<br />
Avanzan de dos en fondo<br />
a la ciudad de la fiesta.<br />
Un rumor de siemprevivas,<br />
invade las cartucheras.<br />
Avanzan de dos en fondo.<br />
Doble nocturno de tela.<br />
El cielo se les antoja,<br />
una vitrina de espuelas.<br />
La ciudad libre de miedo,<br />
multiplicaba sus puertas.<br />
Cuarenta guardias civiles<br />
entran a saco por ellas.<br />
Los relojes se pararon,<br />
y el coñac de las botellas<br />
se disfrazó de noviembre<br />
para no infundir sospechas.<br />
Un vuelo de gritos largos<br />
se levantó en las veletas.<br />
Los sables cortan las brisas<br />
que los cascos atropellan.<br />
Por las calles de penumbra<br />
huyen las gitanas viejas<br />
con los caballos dormidos<br />
y las orzas de monedas.<br />
Por las calles empinadas<br />
suben las capas siniestras,<br />
dejando detrás fugaces<br />
remolinos de tijeras.<br />
En el Portal de Belén<br />
los gitanos se congregan.<br />
San José, lleno de heridas,<br />
amortaja a una doncella.<br />
Tercos fusiles agudos<br />
por toda la noche suenan.<br />
La Virgen cura a los niños<br />
con salivilla de estrella.<br />
Pero la Guardia Civil<br />
avanza sembrando hogueras,<br />
donde joven y desnuda<br />
la imaginación se quema.<br />
Rosa la de los Camborios,<br />
gime sentada en su puerta<br />
con sus dos pechos cortados<br />
puestos en una bandeja.<br />
Y otras muchas corrían<br />
perseguidas por sus trenzas,<br />
en un aire donde estallan<br />
rosas de pólvora negra.<br />
Cuando todos los tejados<br />
eran surcos en la tierra,<br />
el alba meció sus hombros<br />
en largo perfil de piedra.<br />
¡Oh ciudad de los gitanos!<br />
La Guardia Civil se aleja<br />
por un túnel de silencio<br />
mientras las llamas te cercan.<br />
¡Oh ciudad de los gitanos!<br />
¿Quién te vio y no te recuerda?<br />
Que te busquen en mi frente.<br />
Juego de luna y arena. </p>
<p>Pablo Neruda - Explico algunas cosas (El gran poeta chileno también se refirió a nuestra guerra)</p>
<p>Preguntaréis: Y dónde están las lilas?<br />
Y la metafísica cubierta de amapolas?<br />
Y la lluvia que a menudo golpeaba<br />
sus palabras llenándolas<br />
de agujeros y pájaros?</p>
<p>Os voy a contar todo lo que me pasa.</p>
<p>Yo vivía en un barrio<br />
de Madrid, con campanas,<br />
con relojes, con árboles.</p>
<p>Desde allí se veía<br />
el rostro seco de Castilla<br />
como un océano de cuero.<br />
Mi casa era llamada<br />
la casa de las flores, porque por todas partes<br />
estallaban geranios: era<br />
una bella casa<br />
con perros y chiquillos.<br />
Raúl, te acuerdas?<br />
Te acuerdas, Rafael?<br />
Federico, te acuerdas<br />
debajo de la tierra,<br />
te acuerdas de mi casa con balcones en donde<br />
la luz de junio ahogaba flores en tu boca?<br />
Hermano, hermano!<br />
Todo<br />
eran grandes voces, sal de mercaderías,</p>
<p>aglomeraciones de pan palpitante,<br />
mercados de mi barrio de Argüelles con su estatua<br />
como un tintero pálido entre las merluzas:<br />
el aceite llegaba a las cucharas,<br />
un profundo latido<br />
de pies y manos llenaba las calles,<br />
metros, litros, esencia<br />
aguda de la vida,<br />
pescados hacinados,<br />
contextura de techos con sol frío en el cual<br />
la flecha se fatiga,<br />
delirante marfil fino de las patatas,<br />
tomates repetidos hasta el mar.</p>
<p>Y una mañana todo estaba ardiendo,<br />
y una mañana las hogueras<br />
salían de la tierra<br />
devorando seres,<br />
y desde entonces fuego,<br />
pólvora desde entonces,<br />
y desde entonces sangre.<br />
Bandidos con aviones y con moros,<br />
bandidos con sortijas y duquesas,<br />
bandidos con frailes negros bendiciendo<br />
venían por el cielo a matar niños,<br />
y por las calles la sangre de los niños<br />
corría simplemente, como sangre de niños.</p>
<p>Chacales que el chacal rechazarla,<br />
piedras que el cardo seco mordería escupiendo,<br />
víboras que las víboras odiaran!</p>
<p>Frente a vosotros he visto la sangre<br />
de España levantarse<br />
para ahogaros en una sola ola<br />
de orgullo y de cuchillos!</p>
<p>Generales<br />
traidores:<br />
mirad mi casa muerta,<br />
mirad España rota:<br />
pero de cada casa muerta sale metal ardiendo<br />
en vez de flores,<br />
pero de cada hueco de España<br />
sale España,<br />
pero de cada niño muerto sale un fusil con ojos,<br />
pero de cada crimen nacen balas<br />
que os hallar n un día el sitio<br />
del corazón.</p>
<p>Preguntaréis por qué su poesía<br />
no nos habla del sueño, de las hojas,<br />
de los grandes volcanes de su país natal?</p>
<p>Venid a ver la sangre por las calles,<br />
venid a ver<br />
la sangre por las calles,<br />
venid a ver la sangre<br />
por las calles!</p>
<p>Miguel Hernández - Al soldado internacional caído en España</p>
<p>Si hay hombres que contienen un alma sin fronteras,<br />
una esparcida frente de mundiales cabellos,<br />
cubierta de horizontes, barcos y cordilleras,<br />
con arena y con nieve, tú eres uno de aquellos.</p>
<p>Las patrias te llamaron con todas sus banderas,<br />
que tu aliento llenara de movimientos bellos.<br />
Quisiste apaciguar la sed de las panteras,<br />
y flamaste enchido contra sus atropellos.</p>
<p>Con un sabor a todos los soles y los mares,<br />
España te recoge porque en ella realices<br />
tu majestad de árbol que abarca un continente.</p>
<p>A través de tus huesos irán los olivares<br />
desplegando en tierra sus más férreas raíces,</p>
Tu mundohttp://s3.amazonaws.com/lcp/daleduro/myfiles/juventud.gifhttp://daleduro.lacoctelera.net/post/2007/01/20/algunas-personas-tienen-memoria-Algunas personas no tienen memoria2007-01-20T16:40:44+00:002007-11-06T07:32:53+00:00
<p><img src="http://www.lacoctelera.com/myfiles/daleduro/p_22_08_2006.jpg" width="300" height="283" class="imgcen" />
</p>
Tu mundohttp://s3.amazonaws.com/lcp/daleduro/myfiles/juventud.gifhttp://daleduro.lacoctelera.net/post/2007/01/20/src-http-www-lacoctelera-com-myfiles-daleduro-x1plwkrTu verdadero mundo el 11-S de 20012007-01-20T16:37:17+00:002007-11-06T07:32:53+00:00
<p><img src="http://www.lacoctelera.com/myfiles/daleduro/x1pLWKr4hffOEKcg4GYva9KeR9Gdlsw8Og20YgYIBFMkSR36gPobBAsuO36KJp58kSUWedqTdY00SKsK-bObgK13T1kKjuVDvm-ol4Zn.jpg" width="583" height="594" class="imgizqda" />
</p>
Tu mundohttp://s3.amazonaws.com/lcp/daleduro/myfiles/juventud.gifhttp://daleduro.lacoctelera.net/post/2007/01/20/venezuela-socialismo-del-siglo-xxi-y-nosotros-europeosVenezuela, el socialismo del siglo XXI y nosotros, europeos2007-01-20T16:30:27+00:002008-10-15T20:33:59+00:00
<p>Francisco Fernández Buey<br />
Rebelión</p>
<p>Hace unos años, cuando ya había desaparecido la Unión Soviética, vi un documental que me hizo repensar las largas discusiones que durante largos años habíamos tenido en Europa sobre la naturaleza del socialismo a propósito de lo que creíamos saber que estaba pasando Rusia, China, Cuba, Vietnam, etc. En el documental, un periodista, no recuerdo ahora si inglés o alemán, preguntaba a un viejo campesino de un país euro-asiático por qué en su pueblo se habían hecho comunistas al final de la primera guerra mundial.<br />
El viejo campesino contó esta historia: “Llegaron aquí unos funcionarios de la lejana Moscú y nos dijeron que se había acabado la era del capitalismo y empezaba la era del socialismo. Y nosotros, que teníamos noticia de que allí habían acabado con el régimen de los zares, les preguntamos: Y eso del socialismo, ¿qué es? Uno de los funcionarios llegados de Moscú nos lo explicó: El socialismo –nos dijo– es vivir en comunidad, labrar las tierras en común, producir en común y repartir equitativamente lo que se produce en la comunidad. El socialismo es todo eso y –añadió– poder trabajar la tierra con tractores que nosotros os vamos a traer para ahorraros esfuerzos”.<br />
Aquel viejo campesino concluyó instruyendo al periodista occidental: “Nos hicimos inmediatamente socialistas porque lo primero, lo de trabajar las tierras en común, es lo que veníamos haciendo desde siempre, y era bueno y justo continuar haciéndolo; y lo segundo nos pareció aún mejor: ellos nos traían los tractores que íbamos a necesitar para labrar la tierra y que produjera más”.</p>
<p>El viejo campesino euro-asiático no había oído hablar todavía de las polémicas que en aquellos tiempos antiguos enfrentaban a los componentes del núcleo dirigente bolchevique. Apenas sabía nada sobre la discusión, entonces en curso, acerca de cómo había que denominar lo que se estaba haciendo en la URSS, si socialismo o proto-socialismo o capitalismo de estado dirigido por la clase obrera. Por aquel entonces muchos campesinos analfabetos, o casi, tenían una noción tan elemental como sólida del socialismo; identificaban socialismo con estas tres cosas juntas: pan, paz y consejos. Capitalismo, en cambio, era para ellos lo que habían sufrido en los últimos tiempos: hambre, guerra y disolución progresiva de la propia comunidad.<br />
Esta visión del socialismo, que a la mayoría de los europeos parecerá hoy primitiva, se parece mucho al “comunismo solar” de Chevengur, la estupenda novela de Platónov que no pudo publicarse en la Unión Soviética estalinista. Y se parece bastante a la noción de socialismo que tuvieron los primeros narodnikis o populistas rusos, luego llamados socialistas revolucionarios. Tiene poco que ver con la noción de socialismo que hay en las obras de Marx y de Engels. Apenas un punto de contacto: la defensa emotiva de los valores de la comunidad (antes de su desestructuración) y la esperanza en que la clase obrera industrial con conciencia, que estaba construyendo otra comunidad, llegara a tiempo de salvar de la ruina a la comuna rural. Por eso la mayoría de los “pingos almidonados” europeos decretaron hacia 1919 que lo que decían y hacían los campesinos euro-asiáticos no tenía nada que ver con el socialismo. Prefirieron el concepto a los hombres, a lo que decían y hacían los hombres. Y por eso mismo uno de los pocos marxistas europeos que no quiso ser “pingo almidonado” escribió aquello de que la revolución rusa era en realidad “una revolución contra El capital” para luego manifestar su preferencia por la revolución sobre El capital.<br />
De Gramsci dijeron casi todos sus colegas de entonces que no era marxista. Y, por supuesto, de los campesinos euro-asiáticos también, aunque éstos no se enteraron de la crítica. Tuvo que pasar mucho tiempo para que otro que tampoco quería ser “pingo almidonado”, el poeta y novelista John Berger, en Puerca tierra, contara una historia de los campesinos que resisten, en la que hombres y concepto vuelven a aproximarse. Y estaba hablando de los campesinos de la Europa occidental. La historia de la vieja historia era tan nueva que John Berger se creyó obligado a poner al final de su relato un interesantísimo ensayito para explicar la supervivencia y resistencia de aquellos seres humanos que parecían haber desaparecido ya, tragados por la industria y engullidos por las megaurbes. Puerca tierra fue algo así como un aldabonazo. Y no porque cubriera de flores un mundo en disolución, sino porque, sin flores, descubrió a muchos que aquel mundo campesino no había muerto del todo y que los seres humanos que lo poblaban eran mucho menos primitivos de lo que había pensado la mayoría de los marxistas académicos.<br />
Desde entonces, y han pasado ya varias décadas, algunos venimos pensando, por inspiración de John Berger y de Pier Paolo Pasolini, que las luciérnagas no se han extinguido del todo en todo el mundo, que las luciérnagas, si se me permite la metáfora, aún están ahí, al otro lado del mundo mediático, y son el equivalente, en un contexto que incluye la cordillera andina, el lago Titicaca, Monte Ávila y la zona amazónica, de aquello que los filósofos humanistas y urbanitas europeos suelen llamar “las Luces”. Me di cuenta de eso una noche descansando al raso y mirando al cielo en el Pantanal, en el Mato Grosso brasileño. Vuelvo a pensarlo ahora, al pie del Monte Ávila, mientras escucho al poeta y ecologista Thiago de Melo. ¿Y si el socialismo del que vuelve a hablarse ahora en Venezuela, cuyos ecos llegan a La Paz, Guayaquil, Lima y El Pantanal, tuviera más que ver con las luciérnagas que ahí se reproducen a montones que con “las Luces” de los “pingos almidonados” europeos, incluidas “las Luces” de los marxistas académicos.<br />
No creo que el socialismo del siglo XXI, del que se habla en Caracas y en La Paz, y por impulso del chavismo y de Morales, en algunos documentos de los sin tierra brasileños y en varios papeles de Vía Campesina, vaya a tener gran cosa que ver con la noción de socialismo que hemos elaborado en Europa. Lo intuyó ya Mariátegui, que anduvo por varios países europeos y luego pensó en ello. Y seguramente lo intuyó Guevara en la aventura boliviana que le llevó a la muerte. Pero hoy en día la cosa está aún más clara. Y por eso viene a cuento la historia de la memoria del viejo campesino euro-asiático con la que empezaba esta nota. Esa historia une el principio del “siglo breve” (la ilusión socialista) con su final (la crisis terminal del neo-liberalismo y el resurgir del ideal socialista). Si hay que reconstruir la noción del socialismo habrá que empezar por ahí.</p>
<p>Nosotros, europeos, estamos mal preparados para eso. Aún tendemos a llamar “socialdemocracia” (que fue el primer nombre del socialismo organizado) a lo que hoy es la negación sin más de cualquier proyecto socialista. Aún dejamos que se llame “socialistas” a partidos que hace décadas que perdieron la noción de lo que eso es. Aún llamamos “comunistas” a partidos políticos que se darían con un canto en los dientes si tuvieran un programa socialdemócrata de verdad. Y aún exportamos al oro lado del Atlántico libros, revistas y periódicos que dan por supuesto que se sabe en Europa qué es socialismo y que, en base a ese supuesto (y ocultando los intereses económicos de los “dadores de trabajo”), descalifican cualquier medida que se aproxime a la noción de socialismo del viejo campesino euro-asiático.<br />
Pan, paz, libertad, consejos, tractores , electricidad, decían las pobres gentes de 1919 cuando hablaban de socialismo en comunidades y asambleas, en las calles y plazas. No digo yo que los campesinos sin tierra, los de Vía Campesina, los cultivadores de coca, los indígenas amontonados en los suburbios de las megaurbes, los ayer campesinos y hoy obreros en lo que salga, vayan a repetir esas palabras en la primera década del siglo XXI, o que tengan que repetirlas. No en la época de las parabólicas, de la robótica y de Internet. Claro que no. Pero si, como decía Juan de Mairena, hay que hablar, y hablar en serio, de “lo que pasa en la calle” y no de “los acontecimientos que suceden en la rúa”, entonces lo primero que tiene que hacer el europeo amante del socialismo es preguntar en esos sitios e intentar traducir aquellas “pobres” palabras al lenguaje de los pobres (y proletarios de hoy). Probemos.<br />
Pan quiere decir hoy, para quienes están abajo en la pirámide social, soberanía alimentaria. La base material del socialismo es hambre cero. Para erradicar el hambre hace falta soberanía alimentaria. Y, por lo que se ve en todos los países empobrecidos, para que haya soberanía alimentaria se necesita soberanía sensu stricto (o sea, independencia para redistribuir equitativamente los recursos disponibles).<br />
Paz quiere decir, para esas mismas gentes, lo mismo que ayer: que el nuevo imperialismo en su competición capitalista por la obtención de beneficios rápidos no nos traiga la guerra o nos lleve forzadamente a ella (inventándose, preventivamente, enemigos que son sólo resistentes frente a la homogeneización cultural).<br />
Libertad seguirá siendo, hoy como ayer, palabra clave de cualquier socialismo que se precie. Un día alguien se preguntó con razón: ¿libertad para quién? Pero habrá que prestar atención para no preguntar esto con ánimo liberticida, sino reconociendo aquello, tan sabido y tantas veces olvidado, de que la libertad es uno de los más preciados dones que a los hombres dieron los cielos, y vinculando la libertad, como hizo el clásico, a la lucha por el pan, o sea, a la soberanía alimentaria: “Venturoso aquél a quien el cielo dio un pedazo de pan, sin que le quede obligación de agradecerlo a otro que al mismo cielo”. O sea, en no habiendo cielo en el sentido religioso de la palabra, a las luciérnagas de hoy.<br />
Consejos quiere decir hoy democracia participativa. Y, como ayer, andar atentos a lo dicen los dirigidos y a lo que hacen los dirigentes. Barrio adentro y barrio atento. Consejo fue palabra grande del socialismo y el concepto que expresa se tiene que conservar. Tal vez haya que llamar a la cosa de otra manera, porque el socialismo del siglo XXI, y particularmente en América Latina, tendrá que respetar otras lenguas y otras culturas --distintas de esta en la que estoy escribiendo--, pero en su concepto (deliberar y decidir desde abajo) está la clave de la democracia socialista.</p>
<p>¿Y qué decir de los tractores y de la electricidad del viejo campesino euro-asiático? Que cien años después eso no basta. Y no sólo porque el ecologismo social de los empobrecidos rechaza hoy la vieja loa al viejo productivismo. También por otra cosa, que es esencial y que diferencia a los campesinos sin tierra, a los de Vía Campesina, a los cultivadores de coca, a los indígenas amontonados en los suburbios de las megaurbes, a los ayer-campesinos-y-ahora-proletarios del viejo campesino de los confines euro-asiáticos: porque nadie, en el mundo andino, caribeño o amazónico, espera ya que vengan “los funcionarios de Moscú” a salvar la comunidad. Tiempo hubo y no lo hicieron.</p>
<p>El estado educador puede poner las bases del socialismo a través de micro-créditos concedidos a las mujeres pobres, potenciando cooperativas y misiones sociales en los barrios periféricos de la ciudad y en el campo, como lo está haciendo ya en Venezuela. Será en ellas, en las cooperativas, en las misiones, en los barrios dónde se decida acerca de las nuevas tecnologías (equivalentes del viejo tractor y de la ya vieja electricidad) que haya que emplear respetando el entorno y sobre el uso alternativo de esas nuevas tecnologías. Socialismo es también responsabilidad, social e individual. La responsabilidad se puede fomentar desde arriba. Para lo cual hay que dar ejemplo. Se materializa por abajo cuando el ejemplo de los dirigentes es bueno. Se pierde hasta la idea de la responsabilidad cuando se llama socialismo a la burocracia y a la corrupción.</p>
<p>Vuelvo, para terminar, a la alegoría del viejo campesino euro-asiático. Cuando se pregunta ahora a los moradores de esos lugares que se han visto beneficiados por las misiones sociales, la creación de cooperativos, los micro-créditos y los mercados alternativos subvencionados por el Estado, tal vez digan, ellos también, que socialismo es esto. Los europeos amantes del socialismo deberíamos comprenderlos porque quienes así hablan no habían visto nunca en su vida hasta ahora un médico que les tratara con dignidad, ni apenas una escuela, ni tenían otra noción del crédito que la negativa de los grandes bancos, ni otra noción del consumo que aquello que los otros, los de arriba, podían hacer y ellos no. “Socialismo” –dijo uno de los pobres latino-americanos, hasta ahora humillado y ofendido– “es haberse pasado años sin ver nada de lo que nos rodea y empezar a verlo gracias a una simple operación de cataratas financiada por el Estado con la ayuda de los médicos cubanos”.<br />
Marx contestaría: socialismo es mucho más que eso. Ahí falta la socialización de los medios de producción. Ahí falta la nacionalización de las grandes empresas. Ahí falta la abolición de la propiedad privada. Ahí falta una educación politécnica a la altura de los tiempos. Ahí falta empezar a superar la vieja división social entre trabajo manual y trabajo intelectual. Y, sí, falta. Pero necesitaríamos una operación de cataratas, también nosotros, si desde Europa no atendiéramos a las razones del viejo campesino euro-asiático y del pobre viejo latino-americano que se ha hecho chavista. Si el socialismo del siglo XXI quiere seguir dialogando con Marx, hay que contarle eso también a él. Ya sabemos que lo sabe, pero no en esta versión.</p>
<p>Extraído de www.rebelion.org</p>
Tu mundohttp://s3.amazonaws.com/lcp/daleduro/myfiles/juventud.gifhttp://daleduro.lacoctelera.net/post/2007/01/20/el-nino-cinco-mil-millonesEl niño Cinco Mil Millones2007-01-20T16:23:22+00:002007-11-06T07:32:53+00:00
<p>Qué mejor forma que abrir este blog con un texto de Benedetti.</p>
<p>En un día del año 1987 nació el niño Cinco Mil Millones. Vino sin etiqueta, así que podía ser negro, blanco, amarillo, etc. Muchos países, en ese día eligieron al azar un niño Cinco Mil Millones para homenajearlo y hasta para filmarlo y grabar su primer llanto.<br />
Sin embargo, el verdadero niño Cinco Mil Millones no fue homenajeado ni filmado ni acaso tuvo energías para su primer llanto. Mucho antes de nacer ya tenía hambre. Un hambre atroz. Un hambre vieja. Cuando por fin movió sus dedos, éstos tocaron tierra seca. Cuarteada y seca. Tierra con grietas y esqueletos de perros o de camellos o de vacas. También con el esqueleto del niño 4,999,999,999.<br />
El verdadero niño Cinco Mil Millones tenía hambre y sed, pero su madre tenía más hambre y más sed y sus pechos oscuros eran como tierra exahusta. Junto a ella, el abuelo del niño tenía hambre y sed más antiguas aún y ya no encontraba en si mismo ganas de pensar o creer.<br />
Una semana después el niño Cinco Mil Millones era un minúsculo esqueleto y en consecuencia disminuyó en algo el horrible riesgo de que el planeta llegara a estar superpoblado.</p>